martes, 27 de marzo de 2012

Funcionaria federal llama a zafarrancho de combate en el Parque Tucán


El Lunes 26 de marzo, hacia las 12:30 horas, fuerzas policiacas bien pertrechadas tomaron posesión del Parque Tucán, al noroeste de Monterrey. Una avanzada portando armas de alto poder se acercó cautelosa hasta el objetivo, mientras los mandos desplegaban estratégicamente al resto de elementos, cubriendo cualquier posibilidad de ataque por sorpresa o intento de escapatoria. La fuga masiva de peligrosos delincuentes del Penal de Apodaca no volvería a exhibir al Estado de Derecho, al menos no en esta explanada cuyo objetivo táctico aparecía afortunadamente libre de obstáculos en un radio de 20 metros. La avanzada decidió jugársela y sin soltar las armas un momento, llegó hasta la entrada misma del foco de agitación. Los rostros curtidos por quién sabe cuántas campañas, no dejaron ver la expresión oculta tras los embozos, pero las miradas endurecidas por escenas de sangre y muerte, no ocultaron la sorpresa ante las presentes evidencias.
Ahí estaban: unas 50 personas agremiadas a la AC “Tierra y Libertad”, entre los 70 y los 90 años de edad, algunas en sillas de ruedas, otras sostenidas por muletas o andadores, una anciana incapaz de levantar el torso a causa de una columna vertebral vencida por la osteoporosis, otra con bolsas de diálisis en las manos, todos y todas furiosamente indignados con los burócratas funcionarios del Programa 70 y Más de Sedesol Federal, quienes los citaron con veinte días de anticipación, en un lugar a donde tienen que rentar un camión para no pagar cuatro pasajes, los tuvieron en espera desde las 9 de la mañana y finalmente les dijeron que volvieran ¡el 18 de abril! porque el sistema, como siempre, se había caído. Ni pedirían disculpas, ni facilitarían el transporte, ni adelantarían la fecha, ni contratarían más empleados para terminar más pronto, ni hay autoridad superior para reportes porque la Delegada Margarita Arellanes anda en busca de otros horizontes. Ellos son el gobierno y la chusma debe aguantar todo a cambio de la promesa de los 500 pesotes mensuales. ¡Faltaba más!
Junto al coraje de los adultos mayores, la representación de la AC increpó duramente a los ineficientes burócratas, quienes alegaron a su favor que la inconformidad no era sino un intento priista por desacreditar ese noble programa. Cuando se les dijo que opinábamos que todos los partidos: PRI, PAN, PRD y demás yerbas se comportan como déspotas, ineficientes y corruptos frente a las necesidades del pueblo sencillo, la funcionaria de Sedesol a cargo de la brigada bajó las cortinas metálicas y convocó a la fuerza armada. Pero las armas nacionales no pudieron cubrirse de gloria.
Nuestros adultos mayores en ningún momento se intimidaron. Antes bien, exhibieron la ineficiencia, el despotismo y el miedo ridículo de los funcionarios federales. Señalaron a los militares uniformados la vergonzosa tarea que les habían asignado. Y el mando de éstos tuvo que aceptar que teníamos razón.
Con las y los adultos mayores de la AC TyL no habrá votos a cambio de migajas, no al menos votos comprados. Y no admitiremos que esta posición digna sea represaliada, los fondos salen del erario público, no de los bolsillos del PAN o de Felipe Calderón.

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