martes, 1 de mayo de 2012

A propósito del Día del Niño, del Día del Trabajo y de todos estos días de demagogia electoral, la triste realidad de un desfile invisible: 3,300 niños y niñas indígenas, tan sólo del Edo. de Guerrero, contra todas las leyes y contra toda justicia convertidos en jornaleros agrícolas en los campos mexicanos. Comunicado compartido por: 
TLACHINOLLAN
CENTRO DE DERECHOS HUMANOS DE LA MONTAÑA
Persiste explotación de mano de obra infantil
  • 3 mil 298 menores de la Montaña de Guerrero viajaron al norte del país para desempeñarse como jornaleros agrícolas en la reciente periodo migratorio
COMUNICADO DE PRENSA
Tlapa, Guerrero a  1 de mayo de 2012.
 
El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan manifiesta su preocupación por la persistente utilización de mano de obra infantil en los campos agrícolas de México para desempeñarse como jornaleros agrícolas.
  Según el registro del Consejo de Jornaleros Agrícolas de la Montaña y Tlachinollan, de septiembre de 2011 a enero de 2012, se documentó la salida de más de siete mil jornaleros y jornaleras agrícolas, de los cuales 3 mil 298 eran menores de quince años, de ellos 497 se encontraban entre el rango de edad de cero a un año.
  Cada año estos menores acompañan a sus padres, en la búsqueda de la oportunidad laboral que les es negada en sus comunidades de origen, y muchos de ellos se desempeñan también como jornaleras y jornaleros agrícolas en estados como Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Baja California Norte y Sur, Zacatecas, Jalisco, Nayarit, Michoacán, Hidalgo, San Luis Potosí, Morelos, Estado de México, y en Ciudad Altamirano y Atoyac en el estado de Guerrero.
  A pesar de que México aprobó y ratificó el 19 de junio de 1990 la Convención sobre los Derechos del Niño y el 14 de diciembre de 1999 la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y sus Familiares en nuestro país la explotación infantil sigue siendo una realidad derivada de la contratación ilegal de menores de catorce años que trabajan como jornaleras y jornaleros agrícolas, realizando labores que los someten a condiciones inhumanas, degradantes y riesgosas que les generan jornadas de trabajo mayores de seis horas o situaciones en donde incluso han perdido la vida.
Ante ello es fundamental que la Secretaria del Trabajo y Previsión Social (STPS) aplique inspecciones de trabajo en cumplimiento pleno de la Ley Federal del Trabajo para instrumentar un sistema de monitoreo a las empresas contratistas de niñas y niños jornaleros con el fin de garantizar  la no contratación de menores; condiciones y salarios dignos para sus padres, quienes muchas veces permiten la contratación de sus hijos ante salarios precarios; así como la vigencia de sus derechos a la educación, salud, vivienda y alimentación en los campos agrícolas. 
  Imposible es olvidar que cientos de niños y niñas indígenas Me’phaa, Na’ savi y Nauas de Guerrero son contratados ilegalmente por empresarios agrícolas a pesar de que el artículo 123 de Constitución Política Mexicana, en el apartado A, fracción III, prohíbe la utilización del trabajo de menores de catorce años, exponiéndoles a trabajos en condiciones peligrosas e indignas, negándoles el acceso a derechos básicos.
  Como Centro de Derechos Humanos hacemos un llamado a las autoridades del Estado de Guerrero y al Gobierno Federal para que brinden atención integral a los jornaleros y jornaleras indígenas en México, particularmente, atendiendo las causas estructurales que originan la migración masiva de la población indígena y campesina de nuestro país y que se garantice el cumplimiento cabal de sus derechos laborales, incluyendo la prohibición de la explotación infantil laboral.
Foto: Propaganda electoral priista en el Día del Niño. Incluye billete de 100 pesos.

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