lunes, 18 de febrero de 2013
Demora en entrega de refrendos, una muestra más de discriminación a las radios comunitarias
Mientras que para las comunidades indígenas, rurales y urbanas pobres es prácticamente imposible contar con acceso al espacio electromagnético (ese "bien nacional", que luego nos acusan de usar sin el permiso de los mismos que lo niegan), los oligarcas tienen hasta "tele-radio-bancada" para bloquear cualquier intento de hacer hacer valer en la legislación el derecho ciudadano de libre expresión e información a través de las radios comunitarias. En estas miserables condiciones es de reconocerse el significado de la aprobación del primer refrendo (¡apenas el primero de ocho que en 2004 empezaron con Amarc-Mx a abrir camino!) de Radio Uandarhi.
Felicitaciones a ellxs, a nuestra organización nacional y a quienes incansablemente luchan en los diferentes rincones del país por echar abajo los muros legales, sus tribunales y sus cárceles con las cuales mantienen hasta ahora el control casi absoluto de la radiodifusión nacional. A continuación, el comunicado emitido por AMARC-MX con motivo del otorgamiento del refrendo para Radio Uandarhi por parte del pleno de la Cofetel.
APRUEBA COFETEL REFRENDO PARA RADIO UANDARHI, AMARC-MX SE CONGRATULA POR EL HECHO
Ciudad de México, D.F. 13 de febrero.- Este día el pleno de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (COFETEL) otorgó el refrendo a la radio comunitaria “UANDARHI A.C.”, integrante de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias de México (AMARC-Mx). De acuerdo al comunicado de prensa No. 04/2013, emitido y publicado en el portal de la COFETEL, se expresa la autorización del“otorgamiento de unrefrendo de permiso para la radiodifusora UANDARHI A.C., una estación de radioque forma parte del grupo identificado como radios comunitarias”. En 2004 y 2005 el Estado Mexicano simbólicamente reconoció a las radios comunitarias al otorgar Títulos de Permisos para radios comunitarias, de conformidad con el artículo 13 de la Ley Federal de Radio y Televisión. Si bien, la figura de permisionadas está alejada de ser la idónea para reglamentar a estas emisoras, es la única vía hasta el momento que permite acceder al uso de una frecuencia en nuestro país. Después de un largo proceso nueve asociaciones civiles sin fines de lucro, integrantes de la AMARC-Mx, recibimos estos permisos para operar durante siete años; condición que en 2010 nos hizo ingresar nuevamente las solicitudes correspondientes para refrendar los Títulos. La radiodifusión comunitaria en México cumple un papel fundamental en la democracia, en la preservación y desarrollo de las culturas donde están ubicadas, por ello no puede seguir en la marginación legal y es necesario su reconocimiento bajo los estándares internacionales de los Derechos Humanos con características especiales de la radiodifusión comunitaria. Manifestamos que la condición de permisionadas no garantiza plenamente el ejercicio de la radiodifusión comunitaria, pues se ejerce bajo condiciones desiguales e inequitativas respecto a la radiodifusión en México, por eso consideramos que no puede seguir en la marginación. Exhortamos al Estado Mexicano a adoptar un marco normativo que brinde certeza legal y promueva la desconcentración de la radio y televisión; que contribuya a generar un espacio plural y accesible a todos los sectores de la población especialmente a la radiodifusión comunitaria para que pueda operar sin discriminación. AMARC-Mx, se congratula con la resolución del pleno de la COFETEL y estaremos al pendiente de las ocho solicitudes faltantes. “Radios comunitarias para un mundo mejor” Datos de contacto: Sócrates Vásquez García Representante Nacional representante@amarcmexico.org mixs_78uk@yahoo.com Cel: 045 951 2318261 María Eugenia Chávez Coordinadora Ejecutiva Coordinación.oficina@amarcmexico.org Tel: 56724961
APRUEBA COFETEL REFRENDO PARA RADIO UANDARHI, AMARC-MX SE CONGRATULA POR EL HECHO
Ciudad de México, D.F. 13 de febrero.- Este día el pleno de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (COFETEL) otorgó el refrendo a la radio comunitaria “UANDARHI A.C.”, integrante de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias de México (AMARC-Mx). De acuerdo al comunicado de prensa No. 04/2013, emitido y publicado en el portal de la COFETEL, se expresa la autorización del“otorgamiento de unrefrendo de permiso para la radiodifusora UANDARHI A.C., una estación de radioque forma parte del grupo identificado como radios comunitarias”. En 2004 y 2005 el Estado Mexicano simbólicamente reconoció a las radios comunitarias al otorgar Títulos de Permisos para radios comunitarias, de conformidad con el artículo 13 de la Ley Federal de Radio y Televisión. Si bien, la figura de permisionadas está alejada de ser la idónea para reglamentar a estas emisoras, es la única vía hasta el momento que permite acceder al uso de una frecuencia en nuestro país. Después de un largo proceso nueve asociaciones civiles sin fines de lucro, integrantes de la AMARC-Mx, recibimos estos permisos para operar durante siete años; condición que en 2010 nos hizo ingresar nuevamente las solicitudes correspondientes para refrendar los Títulos. La radiodifusión comunitaria en México cumple un papel fundamental en la democracia, en la preservación y desarrollo de las culturas donde están ubicadas, por ello no puede seguir en la marginación legal y es necesario su reconocimiento bajo los estándares internacionales de los Derechos Humanos con características especiales de la radiodifusión comunitaria. Manifestamos que la condición de permisionadas no garantiza plenamente el ejercicio de la radiodifusión comunitaria, pues se ejerce bajo condiciones desiguales e inequitativas respecto a la radiodifusión en México, por eso consideramos que no puede seguir en la marginación. Exhortamos al Estado Mexicano a adoptar un marco normativo que brinde certeza legal y promueva la desconcentración de la radio y televisión; que contribuya a generar un espacio plural y accesible a todos los sectores de la población especialmente a la radiodifusión comunitaria para que pueda operar sin discriminación. AMARC-Mx, se congratula con la resolución del pleno de la COFETEL y estaremos al pendiente de las ocho solicitudes faltantes. “Radios comunitarias para un mundo mejor” Datos de contacto: Sócrates Vásquez García Representante Nacional representante@amarcmexico.org mixs_78uk@yahoo.com Cel: 045 951 2318261 María Eugenia Chávez Coordinadora Ejecutiva Coordinación.oficina@amarcmexico.org Tel: 56724961
miércoles, 13 de febrero de 2013
Congreso de la Unión: Otorguen reconocimiento legal a las radios Comunitarias
AMARC-México, siempre solidaria, tomó el caso de Radio Tierra y Libertad como emblemático de la violación en México del derecho de libre expresión ciudadana y de la persecución contra quien ose ejercerlo. AMARC-Mx ha iniciado una campaña de firmas para demandar al Congreso el reconocimiento legal de las Radios Comunitarias. Ante los tres poderes sordos a la voz ciudadana, esta campaña de firmas debe servir cuando menos de respaldo moral para quienes estamos convencidos que los bienes nacionales son esencialmente propiedad del pueblo y deben ser arrancados de las manos de la oligarquía que los detenta para su beneficio económico y político. Este es el texto del mensaje de AMARC-Mx en el Día Mundial de la Radio:.
CONGRESO DE LA UNIÓN: Otorguen reconocimiento legal a las radios comunitarias
Él es Héctor Camero, médico y maestro normalista; radica en la Colonia Tierra y Libertad en Monterrey, Nuevo León. Su historia se remonta a los años 70 cuando trabajadores de la construcción, lavanderas, trabajadoras de la maquila, estudiantes y muchas otras personas crearon la organización “Tierra y Libertad” cuyo objeto es que las personas de escasos recursos tengan acceso a la vivienda digna con servicios sanitarios adecuados, una justa regularización de la tierra, educación de calidad para las y los hijos de personas trabajadoras, el derecho a la salud con calidad y sin costo para todas las personas en México y en general por sindicatos democráticos.
A través del trabajo que realizan vieron la importancia de tener un medio de comunicación propio como una herramienta para informar al resto de la población sobre sus derechos y en general sobre temas que consideraba de interés y que no eran transmitidos en los medios comerciales.
En los 90 conocieron la experiencia de la radio comunitaria, y lo que les atrajo de ésta es que se trata de un sistema de comunicación constante, rápido y económico con la población. Pero en México es prácticamente imposible tener un permiso legal de transmisión para las radios comunitarias: no existen procedimientos claros, ni hay criterios justos para otorgar las licencias.
Aún así escribieron cartas a las autoridades pidiendo un permiso para instalar la emisora, de quienes nunca obtuvieron respuesta; por tanto, decidieron ejercer su derecho a la libertad de expresión y empezaron a transmitir en 2001.
Héctor y la organización prepararon una programación que se dedicara a atender las necesidades más urgentes de los diversos grupos que forman la población de la colonia Tierra y Libertad: jóvenes, personas de la tercera edad, niños, mujeres y trabajadores. ¿Cómo lo hacían? A través de los más diversos programas ellos brindaban asesoría legal, informaban para que las y los trabajadores cuidaran su vida y defendieran sus derechos.
La radio se convirtió en un espacio para que jóvenes y niños pudieran hablar y exponer sus inquietudes. La salud, la música, el folclore y el fomento al deporte eran otros de los temas.
El 16 de junio de 2008, más de 100 agentes de la Policía Federal Preventiva irrumpieron en la radio para asegurar el equipo de la radiodifusora bajo el delito de "aprovechamiento y explotación de un bien de la nación". La radiodifusión es un soporte tecnológico que permite el ejercicio de la libertad de expresión y por lo tanto, alguien que usa el espectro radioeléctrico para transmitir sólo debe ser sancionado administrativamente y no por la vía penal, como sucedió con Héctor.
Las radios comunitarias son medios de comunicación de la gente para servir a la gente. Son radios que permiten a la población acceder a información que no transmiten los medios comerciales. Son radios para el cambio social. Pero las radios comunitarias no cuentan con un régimen legal propio.
Para: Sen. Ernesto Cordero, Presidente de la Cámara de Senadores de la República, LXII Legislatura Dip. Francisco Agustín Arroyo Vieyra, Presidente de la Cámara de Diputados de la República, LXII Legislatura Sen. Alejandra Barrales, Presidenta de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía del Senado Dip. Federico González Luna, Presidente de la Comisión de Radio y Televisión Dip. Luisa María Alcalde Luján, Integrante de la Comisión de Radio y Televisión de la Cámara de Diputados Dip. Purificación Carpinteyro Calderón, Integrante de la Comisión de Radio y Televisión de la Cámara de Diputados.
La radiodifusión es un soporte tecnológico que permite el ejercicio de la libertad de expresión y, por lo tanto, alguien que usa el espectro radioeléctrico para transmitir sólo debe ser sancionado administrativamente y no por la vía penal.
Las radios comunitarias son medios de comunicación de la gente para servir a la gente. Son radios que permiten a la población acceder a información que no transmiten los medios comerciales. Son Radios para el cambio social. Pero las radios comunitarias no cuentan con un régimen legal propio. Por eso, a ti legislador, te pido una reforma integral de telecomunicaciones, en la que las radios comunitarias tengan una figura legal. Escribe a tu legislador para que las radios comunitarias sean reconocidas en las leyes mexicanas. Firma la petición.
CONGRESO DE LA UNIÓN: Otorguen reconocimiento legal a las radios comunitarias
Él es Héctor Camero, médico y maestro normalista; radica en la Colonia Tierra y Libertad en Monterrey, Nuevo León. Su historia se remonta a los años 70 cuando trabajadores de la construcción, lavanderas, trabajadoras de la maquila, estudiantes y muchas otras personas crearon la organización “Tierra y Libertad” cuyo objeto es que las personas de escasos recursos tengan acceso a la vivienda digna con servicios sanitarios adecuados, una justa regularización de la tierra, educación de calidad para las y los hijos de personas trabajadoras, el derecho a la salud con calidad y sin costo para todas las personas en México y en general por sindicatos democráticos.
A través del trabajo que realizan vieron la importancia de tener un medio de comunicación propio como una herramienta para informar al resto de la población sobre sus derechos y en general sobre temas que consideraba de interés y que no eran transmitidos en los medios comerciales.
En los 90 conocieron la experiencia de la radio comunitaria, y lo que les atrajo de ésta es que se trata de un sistema de comunicación constante, rápido y económico con la población. Pero en México es prácticamente imposible tener un permiso legal de transmisión para las radios comunitarias: no existen procedimientos claros, ni hay criterios justos para otorgar las licencias.
Aún así escribieron cartas a las autoridades pidiendo un permiso para instalar la emisora, de quienes nunca obtuvieron respuesta; por tanto, decidieron ejercer su derecho a la libertad de expresión y empezaron a transmitir en 2001.
Héctor y la organización prepararon una programación que se dedicara a atender las necesidades más urgentes de los diversos grupos que forman la población de la colonia Tierra y Libertad: jóvenes, personas de la tercera edad, niños, mujeres y trabajadores. ¿Cómo lo hacían? A través de los más diversos programas ellos brindaban asesoría legal, informaban para que las y los trabajadores cuidaran su vida y defendieran sus derechos.
La radio se convirtió en un espacio para que jóvenes y niños pudieran hablar y exponer sus inquietudes. La salud, la música, el folclore y el fomento al deporte eran otros de los temas.
El 16 de junio de 2008, más de 100 agentes de la Policía Federal Preventiva irrumpieron en la radio para asegurar el equipo de la radiodifusora bajo el delito de "aprovechamiento y explotación de un bien de la nación". La radiodifusión es un soporte tecnológico que permite el ejercicio de la libertad de expresión y por lo tanto, alguien que usa el espectro radioeléctrico para transmitir sólo debe ser sancionado administrativamente y no por la vía penal, como sucedió con Héctor.
Las radios comunitarias son medios de comunicación de la gente para servir a la gente. Son radios que permiten a la población acceder a información que no transmiten los medios comerciales. Son radios para el cambio social. Pero las radios comunitarias no cuentan con un régimen legal propio.
Para: Sen. Ernesto Cordero, Presidente de la Cámara de Senadores de la República, LXII Legislatura Dip. Francisco Agustín Arroyo Vieyra, Presidente de la Cámara de Diputados de la República, LXII Legislatura Sen. Alejandra Barrales, Presidenta de la Comisión de Radio, Televisión y Cinematografía del Senado Dip. Federico González Luna, Presidente de la Comisión de Radio y Televisión Dip. Luisa María Alcalde Luján, Integrante de la Comisión de Radio y Televisión de la Cámara de Diputados Dip. Purificación Carpinteyro Calderón, Integrante de la Comisión de Radio y Televisión de la Cámara de Diputados.
La radiodifusión es un soporte tecnológico que permite el ejercicio de la libertad de expresión y, por lo tanto, alguien que usa el espectro radioeléctrico para transmitir sólo debe ser sancionado administrativamente y no por la vía penal.
Las radios comunitarias son medios de comunicación de la gente para servir a la gente. Son radios que permiten a la población acceder a información que no transmiten los medios comerciales. Son Radios para el cambio social. Pero las radios comunitarias no cuentan con un régimen legal propio. Por eso, a ti legislador, te pido una reforma integral de telecomunicaciones, en la que las radios comunitarias tengan una figura legal. Escribe a tu legislador para que las radios comunitarias sean reconocidas en las leyes mexicanas. Firma la petición.
martes, 29 de enero de 2013
De la demagogia del SNTE a una reforma educativa real
Guadalupe
Castillo, Secretario General de la Sección 50 del SNTE, acudió el Jueves 24 de
Enero a la Secundaria Núm. 65 “Gral. Emiliano Zapata” a mentir descaradamente a
madres y padres de alumnos que estudian es ese plantel y en otros de la misma zona,
concentrados ahí gracias a las facilidades de manipulación de la familia que controla
políticamente a los maestros(as) de esas escuelas.
Castillo
se aprovechó de la falta de información y abusó de la confianza de las alrededor de 200 madres presentes para mentirles: “¡Pongámonos
alertas! La reforma educativa dice muy claro la autonomía de gestión. ¿Qué
quiere decir con eso? Lo que nos dice es que los padres de familia serán los
responsables de mantener las escuelas”
Castillo
llegó a decir que la autonomía de gestión significa la eliminación de los
fondos federales y estatales destinados a las escuelas. Por eso concluyó con
tono de Padre de la Patria: “No nos vamos a dejar que nos arrebaten lo único
que tenemos, la escuela pública”.
Lo
que este demagogo no dijo y las madres y padres en su nobleza no le restregaron,
es que hace muchos, pero muchos años, que Directores(as) y maestros le han
arrebatado a muchos niños y niñas la escuela pública, al rechazarlos por no
poder pagar las matrículas y cuotas escolares; les han amargado la breve existencia o han
llevado a la deserción a innumerables adolescentes y niños al exhibirlos en las
asambleas, en listas públicas, devolviéndolos a sus casas, negándoles la
entrega de documentos y tantas otras formas de humillación.
¿A
qué viene ahora tan súbito cambio sin confesión ni arrepentimiento de por medio,
cuando han permitido durante décadas que los miserables gobiernos (priístas o
panistas, lo mismo ha dado), negaran los fondos para mantenimiento de las
escuelas que ahora reclaman? ¿Cuándo movieron un dedo, ya no digamos una manifestación
o paro exigiendo al gobierno la obligación constitucional de mantener las
escuelas en lugar de exprimir los bolsillos de los súper explotados padres y
madres de familia?
“A
explicación no pedida, acusación manifiesta”, dice el dicho y ocurrió: ya para
finalizar, el representante de Elba Esther Gordillo dijo: “Dicen por ahí que los maestros
no nos queremos evaluar, es mentira. En Nuevo León, los maestros estamos
acostumbrados a que nos evalúen”. Y sin embargo, es verdad: no quieren evaluación,
eso es todo.
La
mentada “reforma educativa” es un tímido esfuerzo del gobierno de Peña Nieto por satisfacer a la burguesía que requiere mejor preparación de sus futuros esclavos aslariados, restándole
poder a la mafia que encabeza la Gordillo y mejorando la preparación del
magisterio que prefiere recurrir al amparo, a las manifestaciones y hasta a
ofrecer apoyo a los padres contra el coco de “la privatización”, antes que
prepararse para una evaluación en la que también debía quedar incluida la
opinión de madres y padres de los alumnos sobre la responsabilidad,
cumplimiento y trato de los docentes a sus hijos. Mezquina reforma la priista, pero más mezquino el sindicato que ni esa reforma acepta.
La
reforma educativa que el gobierno no quiere por la inversión que representa, esa
reforma que debe exigir la clase obrera para sus hijos e hijas, debe incluir:
escuelas de tiempo completo con aplicación de métodos activos de enseñanza;
dotación de alimentos calientes y gratuitos, grupos no mayores de 25 alumnos,
laboratorios, anexos y en general infraestructura completa; entrega de útiles, uniformes y calzado
a cargo del Estado desde el inicio del
año escolar, educación integral: teórica y práctica, artística, física y politécnica y por supuesto, preparación
permanente y evaluación del personal directivo y docente, colocando en otra
actividad a quienes no demuestren estar capacitados para esa función.
Los recursos para
esta reforma deben salir de un fuerte impuesto a las ganancias de los grandes
capitalistas; la inversión en la niñez y su juventud es la mejor que puede
hacer un país. Los trabajadores y trabajadoras deben ir más allá del falso y
demagógico reclamo del SNTE, para exigir
una reforma educativa a fondo en favor de la gratuidad y calidad de la
educación pública.
martes, 8 de enero de 2013
Una aproximación a la tragedia de las muertes jóvenes en las colonias proletarias
Quien quiera aproximarse a una explicación sobre la tragedia que envuelve a la juventud que en las colonias proletarias se desangra como víctima o victimaria de los bárbaros episodios de la guerra del narco, tómese la molestia de leer el artículo publicado en El Norte, el Lunes 7 de enero, Sección Vida!, con la firma de Daniel Santiago “Escuelas sin cuotas ¿y sin apoyo oficial?”.
El artículo contiene un alarga exposición sobre las necesidades de mantenimiento de la infraestructura y gastos administrativos diarios en las escuelas que, reconocen sin pudor los entrevistados (Directivos de las escuelas, maestros y hasta la presidenta de la Asociación de Padres de Familia del Estado), se cubren con las aportaciones “voluntarias” de los padres de familia, al menos hasta Diciembre del 2012, porque el 23 de ese mes, “el Congreso local aprobó reformar la Ley de Educación del Estado, para prohibir a las escuelas públicas de preescolar, primaria y secundaria cobrar aportaciones por concepto de trámites y servicios”, según consigna el mencionado artículo.
Al respecto, al Artículo 5 de la Ley de Educación en Nuevo León, en cuyo texto original se leía: “TODA LA EDUCACION QUE IMPARTA EL ESTADO SERA: I. GRATUITA. LAS DONACIONES DESTINADAS A DICHA EDUCACION, EN NINGUN CASO SE ENTENDERAN COMO CONTRAPRESTACIONES POR EL SERVICIO EDUCATIVO”, se añadió el siguiente párrafo: “Queda prohibido al personal directivo y administrativo de las escuelas públicas del sistema educativo estatal donde se imparta la educación preescolar, primaria y secundaria, imponer el cobro de cuotas escolares a los padres o tutores de los educandos”.
Lo primero que salta a la vista es la inoperancia del Artículo 3º. Constitucional, base legal para este también inoperante 5º de la Constitución estatal, porque nunca se ha respetado el mandato de educación gratuita, que tan importante debía ser para este país donde la población analfabeta suma 6 millones de personas mayores de 15 años y 27 millones más son considerados analfabetas funcionales por no haber terminado la educación básica y por la pésima calidad educativa que en sus años truncados recibieron. Cabe por lo tanto preguntar: Si el artículo 3º nunca fue respetado, ¿qué garantía hay de que ésta simple modificación a la Constitución estatal sí lo sea?
La modificación a la Ley deja además no una rendija, sino un enorme boquete para su interpretación en perjuicio de las y los escolares: claramente señala que la prohibición es solamente para el personal directivo y administrativo, y no extiende la prohibición a las Asociaciones de Padres, que en los hechos son las que desde hace muchos años en lugar de representar los intereses de los padres y sus hijos, hacen la tarea sucia a las y los Directores de las Escuelas, al convertirse en las cobradoras inflexibles de inscripciones y cuotas, mientras las y los Directores se niegan a atender las súplicas de padres y madres, alegando que “Ustedes mismos tomaron el acuerdo de asignar esas cuotas”, en asambleas que perfectamente saben los padres y las madres, sólo sirven para sacarles dinero y nunca para ventilar los problemas educativos que interesan a éstos.
Lo segundo es que efectivamente, por ningún lado aparece la forma en que el Estado va a cumplir con su obligación de hacerse cargo del mantenimiento diario de las escuelas, con lo cual por un lado justifica las violaciones a la Ley que seguirán haciendo Directivos, maestros y las Asociaciones “de Padres” –en realidad Asociaciones de Padres al Servicio de la Dirección- y por otro, obliga a padres y madres, una vez más, a sacrificar el gasto doméstico, por más que la ley reformada dice que no lo haga, para comprar vidrios, reparar bancos, pagar trapeadores, gises, escobas, etc., etc., por no soportar ver a sus hijas e hijos estudiar en las condiciones deprimentes en que suelen trabajar las escuelas “del gobierno”.
Resulta patético leer en el artículo de marras los gimoteos de los Directivos de las Escuelas, por no saber qué hacer ahora que la Ley les prohibe cobrar cuotas, como si esta ciudad no hubiera atestiguado los paros y movilizaciones que hace casi 20 años realizaron los 20 mil maestros de la Sección 50 al grito de “¡Ni un año más, ni un peso más!”, cuando Sócrates Rizzo quiso imponerles la elevación de la jubilación hasta los 40 años de servicio y la elevación de las cuotas de ISSSTELEÓN.
Ahí si hicieron ver el poder de las movilizaciones del magisterio, y por cierto, contaron con el apoyo total de padres y madres al parar las escuelas, en algunos casos hasta por dos meses. ¿Quién pararía un movimiento de decenas de miles de madres y padres de familias apoyados por los maestros y maestras en reclamo no sólo del mantenimiento diario de las escuelas, sino de una verdadera educación gratuita que contemple las escuelas de turno completo en lugar de los miserables turnos de menos de 5 horas, con alimentos escolares calientes y gratuitos y sus libros, útiles escolares y uniformes entregados gratuitamente o a precio simbólico desde el primer día de clases, como se hace en los países realmente preocupados por la educación de su niñez y su juventud?
La “reforma educativa” del Presidente Enrique Peña Nieto, destinada a la promoción mediática y a satisfacer las críticas de grupos como Mexicanos Primero respecto al aparente deslinde con Elba Esther Gordillo no toca ninguno de aquellos puntos, como tampoco se refiere a la necesidad de que los grupos en ningún caso rebasen el número de 25 alumnos por salón, mucho menos se refieren a la educación politécnica e integral ni a los métodos activos de enseñanza, ni al crucial aspecto de dar a madres y padres un lugar preponderante en la vigilancia de la labor educativa, como si no fueran ellos el elemento más interesado en velar por el aprovechamiento escolar.
Con todas estas terribles deficiencias repetidas a lo largo de décadas y a lo ancho de todo el país, ¿a quién puede extrañar que ese sector de la juventud humillada desde su niñez, empujada a desertar de escuelas donde no se les quiere, apaleada en la casa, en la escuela y en la calle valore en menos que nada su vida y la de sus semejantes y un día acepte matar y morir a cambio de un poco del dinero que –le enseñaron- es lo único que da respeto a las personas? ¿A quién puede extrañar? A quien no conoce la vida del pueblo, a diputados, gobernantes y jueces, por ejemplo, que aceptan que se otorguen sin pestañear miles de millones de pesos a inútiles campañas electorales, a parasitarios partidos políticos, a sus fabulosas dietas como funcionarios o representantes “populares”, a puentes y caminos para su majestad el automóvil, pero han negado el derecho de una vida sana a miles de niños y niñas ahora convertidos (o en vías de hacerlo) en criminales.
El artículo contiene un alarga exposición sobre las necesidades de mantenimiento de la infraestructura y gastos administrativos diarios en las escuelas que, reconocen sin pudor los entrevistados (Directivos de las escuelas, maestros y hasta la presidenta de la Asociación de Padres de Familia del Estado), se cubren con las aportaciones “voluntarias” de los padres de familia, al menos hasta Diciembre del 2012, porque el 23 de ese mes, “el Congreso local aprobó reformar la Ley de Educación del Estado, para prohibir a las escuelas públicas de preescolar, primaria y secundaria cobrar aportaciones por concepto de trámites y servicios”, según consigna el mencionado artículo.
Al respecto, al Artículo 5 de la Ley de Educación en Nuevo León, en cuyo texto original se leía: “TODA LA EDUCACION QUE IMPARTA EL ESTADO SERA: I. GRATUITA. LAS DONACIONES DESTINADAS A DICHA EDUCACION, EN NINGUN CASO SE ENTENDERAN COMO CONTRAPRESTACIONES POR EL SERVICIO EDUCATIVO”, se añadió el siguiente párrafo: “Queda prohibido al personal directivo y administrativo de las escuelas públicas del sistema educativo estatal donde se imparta la educación preescolar, primaria y secundaria, imponer el cobro de cuotas escolares a los padres o tutores de los educandos”.
Lo primero que salta a la vista es la inoperancia del Artículo 3º. Constitucional, base legal para este también inoperante 5º de la Constitución estatal, porque nunca se ha respetado el mandato de educación gratuita, que tan importante debía ser para este país donde la población analfabeta suma 6 millones de personas mayores de 15 años y 27 millones más son considerados analfabetas funcionales por no haber terminado la educación básica y por la pésima calidad educativa que en sus años truncados recibieron. Cabe por lo tanto preguntar: Si el artículo 3º nunca fue respetado, ¿qué garantía hay de que ésta simple modificación a la Constitución estatal sí lo sea?
La modificación a la Ley deja además no una rendija, sino un enorme boquete para su interpretación en perjuicio de las y los escolares: claramente señala que la prohibición es solamente para el personal directivo y administrativo, y no extiende la prohibición a las Asociaciones de Padres, que en los hechos son las que desde hace muchos años en lugar de representar los intereses de los padres y sus hijos, hacen la tarea sucia a las y los Directores de las Escuelas, al convertirse en las cobradoras inflexibles de inscripciones y cuotas, mientras las y los Directores se niegan a atender las súplicas de padres y madres, alegando que “Ustedes mismos tomaron el acuerdo de asignar esas cuotas”, en asambleas que perfectamente saben los padres y las madres, sólo sirven para sacarles dinero y nunca para ventilar los problemas educativos que interesan a éstos.
Lo segundo es que efectivamente, por ningún lado aparece la forma en que el Estado va a cumplir con su obligación de hacerse cargo del mantenimiento diario de las escuelas, con lo cual por un lado justifica las violaciones a la Ley que seguirán haciendo Directivos, maestros y las Asociaciones “de Padres” –en realidad Asociaciones de Padres al Servicio de la Dirección- y por otro, obliga a padres y madres, una vez más, a sacrificar el gasto doméstico, por más que la ley reformada dice que no lo haga, para comprar vidrios, reparar bancos, pagar trapeadores, gises, escobas, etc., etc., por no soportar ver a sus hijas e hijos estudiar en las condiciones deprimentes en que suelen trabajar las escuelas “del gobierno”.
Resulta patético leer en el artículo de marras los gimoteos de los Directivos de las Escuelas, por no saber qué hacer ahora que la Ley les prohibe cobrar cuotas, como si esta ciudad no hubiera atestiguado los paros y movilizaciones que hace casi 20 años realizaron los 20 mil maestros de la Sección 50 al grito de “¡Ni un año más, ni un peso más!”, cuando Sócrates Rizzo quiso imponerles la elevación de la jubilación hasta los 40 años de servicio y la elevación de las cuotas de ISSSTELEÓN.
Ahí si hicieron ver el poder de las movilizaciones del magisterio, y por cierto, contaron con el apoyo total de padres y madres al parar las escuelas, en algunos casos hasta por dos meses. ¿Quién pararía un movimiento de decenas de miles de madres y padres de familias apoyados por los maestros y maestras en reclamo no sólo del mantenimiento diario de las escuelas, sino de una verdadera educación gratuita que contemple las escuelas de turno completo en lugar de los miserables turnos de menos de 5 horas, con alimentos escolares calientes y gratuitos y sus libros, útiles escolares y uniformes entregados gratuitamente o a precio simbólico desde el primer día de clases, como se hace en los países realmente preocupados por la educación de su niñez y su juventud?
La “reforma educativa” del Presidente Enrique Peña Nieto, destinada a la promoción mediática y a satisfacer las críticas de grupos como Mexicanos Primero respecto al aparente deslinde con Elba Esther Gordillo no toca ninguno de aquellos puntos, como tampoco se refiere a la necesidad de que los grupos en ningún caso rebasen el número de 25 alumnos por salón, mucho menos se refieren a la educación politécnica e integral ni a los métodos activos de enseñanza, ni al crucial aspecto de dar a madres y padres un lugar preponderante en la vigilancia de la labor educativa, como si no fueran ellos el elemento más interesado en velar por el aprovechamiento escolar.
Con todas estas terribles deficiencias repetidas a lo largo de décadas y a lo ancho de todo el país, ¿a quién puede extrañar que ese sector de la juventud humillada desde su niñez, empujada a desertar de escuelas donde no se les quiere, apaleada en la casa, en la escuela y en la calle valore en menos que nada su vida y la de sus semejantes y un día acepte matar y morir a cambio de un poco del dinero que –le enseñaron- es lo único que da respeto a las personas? ¿A quién puede extrañar? A quien no conoce la vida del pueblo, a diputados, gobernantes y jueces, por ejemplo, que aceptan que se otorguen sin pestañear miles de millones de pesos a inútiles campañas electorales, a parasitarios partidos políticos, a sus fabulosas dietas como funcionarios o representantes “populares”, a puentes y caminos para su majestad el automóvil, pero han negado el derecho de una vida sana a miles de niños y niñas ahora convertidos (o en vías de hacerlo) en criminales.
martes, 4 de diciembre de 2012
Déjá vu de la represión: el PRI está de regreso
Comandos de provocadores identificables por su vestimenta y hasta por un guante negro, apostados junto a los policías y moviéndose libremente entre ellos mientras ciudadanos (as) totalmente inermes eran aprehendidos para ser juzgados bajo artículos parecidos a aquel de la disolución social contra el cual se elevaron las protestas del 68; ¿dónde hemos visto antes escenas parecidas? ( )
Quizás frente al asesinato de Rubén Jaramillo, por militares vestidos como campesinos para secuestrar y dar muerte por órdenes del Presidente Adolfo López Mateos al líder campesino, junto con su esposa encinta y sus tres hijos adoptivos en 1962.
O bien, frente a la embestida de empleados del Departamento de Limpia del DF encabezando al lumpen de los barrios perdidos de la capital para disolver las manifestaciones del Movimiento Médico Nacional por órdenes de Gustavo Díaz Ordaz en 1964, inicio de su presidencia. ( )
O en la siniestra imagen del Batallón Olimpia disparando desde la mano enguantada para desencadenar el infierno de Tlatelolco aquel imborrable 2 de octubre del 68.
Como puede ser el recuerdo de los Halcones surgiendo de entre los granaderos el 10 de junio de 1971 para masacrar a los estudiantes politécnicos y universitarios, o de los paramilitares que el 22 de diciembre de 1997 celebraron la orgía de sangre indígena en Acteal. ( )
Entonces y ahora, el sello de la casa es inconfundible: el PRI está de regreso, jugando todas sus cartas: la violencia decuplicada para responder a las protestas, intimidar a los inconformes y confundir a la opiniòn pùblica; la negociación jugosa para “maicear” a la oposición “sensata”; los programas de apoyo social a los adultos mayores y a las jefas de familia, sobre un trasfondo de precarización general por la reforma laboral decretada justamente la víspera. ( )
Frente a este experimentado enemigo, fiel perro guardián de los intereses del capital, ¿qué tanto han servido a las fuerzas del pueblo las experiencias ganadas en el año electoral?
La incorporación masiva de la juventud estudiosa ha sido el gran salto adelante en esta coyuntura. Pero, coyuntura al fin, lo relevante es conocer hasta dónde el activismo se transforma en compromiso, la consigna en práctica consecuente y las fechas litúrgicas de la izquierda (1º de mayo-10 de junio-2 de octubre-no se olvidan) en la prometida toda una vida de lucha
. Mientras el (la) activista no comprenda la necesidad de la integración con las masas populares, es decir, la necesidad de vivir, trabajar, estudiar y luchar con el pueblo, para la clase dominante seguirá siendo un juego castigar los desplantes aventureros, mediatizar a la oposición legal y controlar a las masas empobrecidas. No comprender esto será la mayor tragedia ocurrida con el regreso del PRI.
Habrá entonces, como de costumbre, que contentarse con condenar en las redes sociales (a las que no tiene acceso el pueblo), a éste por no seguir nuestras consignas, por lamer las cadenas de su esclavitud, por preferir la despensa de una semana a cambio de un sexenio de oprobio.
domingo, 2 de diciembre de 2012
jueves, 15 de noviembre de 2012
Genocidio cultural: la política educativa del gobierno de EU hacia sus indígenas
El activista indígena estadounidense Dennis Banks, perteneciente
a la tribu Ojibwa fue entrevistado por la periodista independiente Amy Goodman
para la columna Democracy Now!. El genocidio cultural del imperialismo contra
sus propios indígenas, que narra Banks, se corresponde con la política genocida
denunciada por Cuba en la ONU y con el apoyo brindado por los EU a Israel
contra el pueblo palestino.
Banks tiene una larga trayectoria: en 1968, fue cofundador
del Movimiento Indígena Estadounidense (AIM); en 1969 participó
en la célebre ocupación de la Isla de Alcatraz. En 1972 colaboró con “La ruta
de los tratados incumplidos” de AIM hacia Washington,
D.C., para protestar contra la difícil situación de los indígenas
estadounidenses. En 1973, los miembros del AIM ocuparon el pueblo de Wounded Knee, en la reserva indígena de Pine Ridge, durante 71 días. A
principios de 2012, Banks dirigió una marcha a través del país desde Alcatraz
hasta Washington, para exigir la liberación del activista indígena preso
Leonard Peltier.
AMY GOODMAN:
Dennis, para la gente que no está al tanto de las escuelas donde fueron
enviados los nativos durante años, ¿puede contar su experiencia? ¿Dónde vivía?
¿Dónde lo enviaron? ¿Cómo fue crecer en ese tipo de escuelas?
DENNIS BANKS: Estuve en el internado durante una etapa
en la que el castigo era muy severo si uno trataba de escapar. Esto fue a
comienzos de los años 40. Me enviaron a un internado cuando tenía cuatro años
de edad, me alejaron de mis padres y mis abuelos, con quienes pasaba la mayor
parte del tiempo, me alejaron abruptamente y me pusieron en un internado a casi
500 km de distancia de mi hogar. Las golpizas comenzaron inmediatamente, el
programa de “desindigenización”. Fue una experiencia terrible con la que el
Estado estadounidense estaba experimentando. Estaban tratando de destruir la
cultura y la persona, destruir lo propio de los indígenas y solo salvar al ser
humano, matar al indígena, salvar al hombre. Esa es la descripción de lo que
fue esa política.
AMY GOODMAN: ¿El Estado estaba a cargo de esas escuelas?
DENNIS BANKS: El Estado estadounidense pagaba y por
supuesto estaba a cargo de la administración de muchas de esas escuelas, pero
también delegaba un montón a los cristianos, a las comunidades cristianas. Los
católicos, episcopales, luteranos y metodistas también tenían algunas escuelas.
Es decir que hubo una gran complicidad entre las iglesias y el Estado para
tratar el problema indígena. Para resolver el problema indígena trataban de
cambiar lo que éramos.
AMY GOODMAN:
Dennis, ¿dónde vivía? ¿A qué escuela lo mandaron?
DENNIS BANKS: Vivía en la Reserva Indígena Leech Lake
donde nací, en el norte de Minnesota. Y me enviaron a un internado a casi 500
km de distancia, en la región suroeste de Minnesota, a un lugar llamado
Pipestone Indian School. Estuve allí seis años.
AMY GOODMAN: ¿Cómo se comunicaba con su familia? ¿Con qué frecuencia podía verlos? DENNIS BANKS: Nunca. Nunca. Ellos cortaban toda comunicación
con los padres, incluso las cartas, que encontré años más tarde. Estuve allí
seis años sin ningún tipo de comunicación con mis familiares. Hasta que
finalmente nos permitieron ir a casa por seis años. Por supuesto, no podíamos
hablar el mismo lenguaje, solo sabíamos hablar inglés y eso es de lo que
estaban hablando esos jóvenes.
Había
castigos muy severos por intentar escapar de ese sistema. Yo me escapé. Y seguí
escapando casi una vez por semana. Ellos me atrapaban, me traían de vuelta, me
golpeaban. Fue terrible. Había otros tipos de castigos por los que teníamos que
pasar, también. Todavía hoy recuerdo esa experiencia. Tengo un amigo desde hace
70 años y juntos recordamos aquellos días.
Nos
mantuvimos unidos. Mucha gente se mantuvo unida. Estar unidos fue lo único que
nos salvó a muchos de nosotros de consecuencias terribles del habla. Pero
seguían golpeándome, oprimiéndome y entonces comencé a aprender inglés y
comencé a aprender quiénes habían sido los presidentes. Empecé a aprender ese
tipo de cosas.
Luego
ellos me dejaron ir a casa por 30 días. Luego de seis años. Y le pregunté a mi
madre “¿por qué nunca me escribiste?” y ella me respondió “Lo hice”. Pero
nunca, jamás cuestioné más que eso. Después me enviaron a otra escuela similar
en Dakota del Norte, a más de 300 km de distancia. Estuve allí tres años más.
De nuevo lo mismo, solo inglés y castigos físicos. Después fui a casa otros 30
días y le pregunté a mi madre “¿Por qué nunca me escribiste?” y ella de nuevo
me dice “Lo hice, lo hice”. Luego fui enviado a otro internado muy lejos en
Dakota del Sur, a 650 km de distancia. Yo seguí escapando de esas escuelas,
hasta que finalmente pude escapar de la última y llegar a mi casa.
Lo que
quería decir, Amy, es que esto no sólo le ocurrió a la gente de Dakota del
Norte, Dakota del Sur y Minnesota, sino en todo el país; miles y miles de
jóvenes estudiantes, estudiantes nativos, fueron sacados de sus hogares, muchos
fueron llevados por la fuerza, en algunos casos la situación económica permitía
que eso ocurriera. Pero, siempre estaba presente la idea de alejarlos, poner
distancia de los padres, separarlos de sus familiares durante largos períodos
de tiempo; eso fue lo que hicieron conmigo. Y de repente, perdí la relación
familiar con mi madre. Perdí ese sentimiento materno, porque pensé que me había
abandonado.
Y
recién hace casi tres años, cuando mi hija estaba haciendo un documental sobre
Dennis Banks y fue al archivo federal de Kansas City, encontró los registros.
Ella me llamó y me dijo “Papá lo encontramos”, “Papa encontramos tus registros
escolares”. Yo le pedí que los trajera y cuando lo hizo, empecé a mirarlos. Y
ella dice “Papá también encontramos algo más”. Me entrega una caja de zapatos.
La abro y había cartas, un montón de cartas de mi madre. Comencé a abrirlas y
leerlas. La segunda incluía una nota para el supervisor de la escuela que decía
“Aquí tiene cinco dólares; por favor envié a mi hijo de vuelta a casa conmigo”.
No pude
terminar de leerlas todas, porque me desgarraba por dentro, así que fui hasta
la tumba de mi madre. Ella falleció. Yo fui a su entierro, pero no tuve
emociones en aquel momento. Así que esta vez cuando fui con las cartas, me
llevé una silla. Estuve sentado frente a su tumba leyendo las cartas y recién
ahí supe que ella me había amado.
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