lunes, 28 de febrero de 2011

“Por los defensores de los DDHH asesinados ¡no un minuto, sino todo el sexenio de silencio”: Gobierno mexicano


La tragedia interminable de la familia Reyes Salazar que suma la muerte de los hermanos Josefina, Rubén, Magdalena y Elías; de Julio César (hijo de Josefina) y de Luisa (esposa de Elías), ha conmovido a la opinión pública nacional e internacional; ha obligado al Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU en México a expresar su "indignación y enérgica protesta"; ha llevado a Amnistía Internacional a exigir medidas de protección para el resto de la familia y ha motivado a varios países a ofrecer asilo a los sobrevivientes.
Solo el gobierno mexicano permanece inconmovible, reacio a ofrecer una explicación, ya no digamos a pedir perdón por su conducta negligente y permisiva equivalente a complicidad, ni mucho menos a encontrar y castigar a los culpables.
Este silencio del gobierno mexicano es tanto mas ominoso cuanto mas se recuerda, como señala el comunicado del Comité Cerezo México, que la lucha que emprendió la familia Reyes Salazar “fue y sigue siendo contra la militarización, contra el Estado-narco-paramilitar que utiliza en todo el territorio nacional a sujetos vestidos de negro, muy bien armados, que cuando detienen personas, ya sean éstas, delincuentes, población civil o luchadores sociales, cerca de retenes militares y policiacos o atravesándolos, se desvanecen en la nada, modus operandi criminal aprendido en Colombia y financiado por los Estados Unidos”.
No es casual que sean los mismos antecedentes de la ejecución extrajudicial de Raúl Lucas Lucía y Manuel Ponce Rosas, destacados defensores y promotores de los derechos indígenas en la región de Ayutla en Guerrero. Raúl y Manuel habían denunciado múltiples casos de violaciones a los derechos humanos por parte de elementos del Ejército mexicano y de los cuerpos policíacos, como actos de allanamiento, retenciones e interrogatorios ilegales en aquella región.
Según la Agencia EFE, al levantar el plantón que sostenían en la Cd. de México para arreglar el funeral de sus hermanos en Juárez, dos de las sobrevivientes de esta familia, Marisela y Olga Lydia, denunciaron aunque los tres nuevos asesinatos se enmarcan en una creciente ola de acoso sistemático a la familia por parte del Estado, no abandonarán su lucha por justicia.
"Así como esclarecieron la muerte del agente de Estados Unidos (Jaime Zapata, asesinado recientemente) así exigimos se esclarezca la muerte de todos nuestros hermanos", reclamó.
"Estamos -dijo Olga Lidia Reyes Salazar- con la frente en alto, somos luchadores sociales y defenderemos nuestra honorabilidad y por eso es que estamos dando la cara".
Una ejemplar actitud que merece el respaldo solidario de todo lo que haya de noble y solidario en este país.

viernes, 25 de febrero de 2011

¿Quien defiende nuestros derechos humanos cuando es la CNDH quien los viola?

La Hermana Consuelo Morales tiene en Nuevo León un bien ganado prestigio por su labor de muchos años al frente de Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (CADHAC).
Su enérgica defensa de los desdichados que sufren en prisión torturas antes que juicios imparciales, su reclamo dando voz a quienes lloran la desaparición de seres queridos a manos de alguno de tantos cuerpos de inseguridad del Estado, su denuncia pública de los riesgos de trasgresión de los derechos humanos por la creciente militarización de la vida pública en Nuevo León, entre otras muchas expresiones de su vida de compromiso y solidaridad, le han ganado el respeto de la ciudadanía que reconoce su labor… y el encono y la rabia de quienes acostumbran cobijarse con el poder de los cargos públicos para aplastar impunemente al pueblo sencillo.
Por esta razón, no han sido extraños los episodios de hostigamiento que en diferentes épocas han intentado detener, desviar o amedrentar a la Directora de CADHAC o sus colaboradoras(es) en su tarea de hacer valer los derechos humanos de quienes tocan sus puertas.
Lo que es una verdadera e ingrata sorpresa es venir a enterarnos que entre los denostadores de la labor de CADHAC no se encuentran sólo los gobernantes abusivos o los militares y policías prepotentes, sino también la mismísima Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) que preside Raúl Plascencia Villanueva.
En efecto, la CNDH sufrió ¡por cuarta ocasión! el rechazo de la autoridad judicial a criminalizar la labor de CADHAC, al declarar el 22 de febrero de 2011 el Juez Segundo de Distrito en materia penal el no ejercicio de acción penal contra Leonel Jasso, defensor de derechos humanos y colaborador de CADHAC.
La CNDH inició el procedimiento a partir de una visita que el 27 de enero de 2009 el abogado Jasso realizó a las instalaciones de la Procuraduría General de la República en Nuevo León para verificar el cumplimiento de los derechos humanos de personas retenidas por el ministerio público federal. Para la celosa CNDH esto representó la comisión del delito de “usurpación de funciones”, a pesar de que en el libro de registro de la PGR quedó claramente asentado que el abogado procedía de CADHAC.
CADHAC prevé que la CNDH no cejará en su empeño que se extiende ya por más de dos años, de obstaculizar su labor, argumentando que “existen funciones que sólo tienen los visitadores adjuntos de la CNDH, como es la de presentarse en cualquier centro de reclusión durante la investigación de una queja para investigar cuantos datos fueren necesarios”, aberrante afirmación que coloca no sólo a CADHAC, sino a cualquier otra organización o persona defensora de derechos humanos como acreedoras del delito de “usurpación de funciones”, por lo cual ameritan ser perseguidas criminalmente.
Quienes conocemos en Nuevo León la labor de CADHAC, no podemos considerar que este acoso de la CNDH sea un acto inocente ni fallido; tiene todas las características de una torpe consigna que debe cesar. Junto con CADHAC consideramos que estos actos de la CNDH representan una grave amenaza para los defensores de los derechos humanos, por lo cual demandamos respete la labor de las organizaciones de defensa de derechos humanos y en particular, cese la obstaculización y la persecución que ha venido realizando en contra de CADHAC desde hace mas de dos años.

lunes, 21 de febrero de 2011

Audiencia de vista el 21 de febrero. El Derecho al servicio de los intereses de clase


El 21 de febrero inició una nueva etapa el juicio que se sigue como escarmiento contra un integrante de una radio comunitaria de México, Héctor Camero de Radio Tierra y Libertad, de Monterrey N.L, sentenciado a dos años de prisión por violación al Art. 150 de la Ley General de Bienes Nacionales, por "uso, aprovechamiento y explotación de un bien nacional sin permiso del Estado".
El juicio es una demostración práctica de la aplicación del Derecho al servicio de los intereses de clase. El Estado Mexicano, reacio a la crítica y las posibilidades del uso democrático de la radio como medio de expresión de las masas explotadas, recibe en su Tribunal de segunda instancia un proceso que el Juez de la primera ya condenó sin haber contestado los argumentos de la defensa.
El abogado defensor Sergio Méndez, de AMARC-México, por su parte, ha elaborado una argumentación jurídica orientada a echar abajo la argumentación que criminaliza al derecho de libertad de expresión de los comunicadores populares y sus radios, argumentación al servicio de quienes han sido permanentemente excluidos de la utilización de estos bienes supuestamente nacionales.
La argumentación de la defensa, que puede servir a muchos otros comunicadores que están en la mira del Estado, fiel vigilante de la mesa servida en favor del oligopolio propietario del espectro, se puede resumir así:
Resumen de la defensa:
1. El sentenciado no se ajusta al tipo penal, porque no obtuvo beneficio económico de la operación de la radio. La parte acusadora nunca pudo probar que se usó la radio con fines de lucro.
2. Además, para poder obtener beneficio económico, el sentenciado debía tener vínculo de propiedad o posesión de la radio. Quedó probado que la radio era propiedad de la comunidad, no del sentenciado.
3. La parte acusadora no pudo probar que el sentenciado haya puesto en peligro o haya dañado tangible o intangiblemente el bien tutelado.
4. Existe un empleo abusivo del derecho penal al aplicar una sanción corporal cuando existen sanciones administrativas que contempla la Ley Federal de Radio y TV que no implican privación de la libertad de los presuntos infractores.
5. La aplicación de una sanción penal en lugar de la administrativa es desproporcionada e innecesaria, pues viola el derecho de libre expresión del sentenciado y el derecho de información de los radioescuchas.

Por el contrario, las radios comunitarias brindan múltiples servicios a amplios sectores de la sociedad:
1. La Relatoría Especial para la Liberrtad de Expresión de la Comisión Interamericana de DDHH ha señalado que las radios comunitarias son medios que canalizan la expresión donde los sectores pobres tienen mayores oportunidades de acceso y participación; responden a las necesidades, intereses, problemas y expectativas de los sectores sociales relegados, discriminados y empobrecidos de la sociedad civil, por lo cual resulta inadmisible que a las radios comunitarias se les discrimine y se les reprima e inacaute arbitrariamente sus equipos. El empleo abusivo del derecho penal implica un medio indirecto de coartar la libertad de expresión de sus integrantes.
2. La Relatoría Especial de Naciones Unidas sobre Libertad de Opinión y Expresión ha señalado que la radiodifusión comunitaria enriquece la diversidad de los medios de comunicación; enriquece la vida democrática de los países y fortalece la libertad de expresión; en lugar de ser discriminada y excluida, los Estados deben brindar las debidas facilidades para su operación.
3. La Oficina en México del alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, señala que las radios comunitarias en México enfrentan actos de discriminación y represión que coartan su libertad de expresión.
4. La Delegación Europea en México y diversas organizaciones de la sociedad civil como la Asociación Mundial de Radios Comunitarias han denunciado la problemática integral de discriminación, represión, persecución, criminalización y coartamiento de la libertad de expresión, por diversos mecanismos empleados por las autoridades mexicanas en perjuicio de las radios comunitarias; asimismo, han señalado las importantes contribuciones de estas radios a la vida democrática de México y han precisado su naturaleza como organizaciones surgidas de las bases sociales pobres, con un claro objetivo social y solidario.

Por todo lo anterior, la defensa solicita la revocación de la sentencia condenatoria contra Héctor Camero (actualmente libre bajo fianza), su absolución y libertad inmediata e incondicional.

lunes, 10 de enero de 2011

Adiós amigo, compañero, padre


Fue uno de esos hombres forjados por la propia naturaleza para sobrevivir a las asperezas y carencias que, en lugar de los anhelados manantiales, brotan ingratas en las yermas tierras zacatecanas. Pasó la frontera, donde sufrió con muchos otros emigrantes el baño de humillación con garrapaticidas gringos. Todavía faltaba el latrocinio gubernamental mexicano, que en el colmo, saqueó los fondos generados por los braceros a quienes por hambre obligó a buscar el pan en el extranjero.
Ni lo avaro de la naturaleza, ni los mezquinos patrones yankis, ni el cínico despojo por parte del gobierno mexicano, pudieron mellar el ánimo y la avidez de justicia de don Juan Montoya Esquivel. Al contrario, su espíritu creció y templó su carácter ante las adversidades.
Don Juanito tomó diferentes responsabilidades dentro de la lucha de Tierra y Libertad, sirviendo con lealtad y honradez a la comunidad en cada representación que le confió. En la violenta y sectaria lucha que impuso a la comunidad el ahora Senador millonario Alberto Anaya para tratar de impedir la regularización de la tierra y los servicios, don Juan Montoya jamás titubeó y se mantuvo firme del lado de lo justo y lo correcto.
Don Juanito fue elegido Secretario General de la Asociación Civil “Tierra y Libertad”, consolidando el trabajo y la organización democrática de esta Asociación. Supo mantenerse activo, siempre solidario y en primera fila en las luchas de la Asociación. Su preocupación por lograr el regreso de la Radio comunitaria fue una de tantas luchas en las que reclamó, como siempre, una posición de vanguardia. En sus últimos años, apoyado en su andadera o en una silla de ruedas, su figura entrañable era un ejemplo de lucha y un estímulo para todos sus compañeros.
Con sus mas de 80 años, conservaba una voz vigorosa y su espíritu vehemente. Habló a nombre del Club de Ancianos Pobres en la visita del Subcomandante Marcos a Tierra y Libertad y recibió simbólicamente a la comisión de San Salvador Atenco que luchaba por sacar a sus compañeros de las mazmorras del mal gobierno. Supo honrar el pensamiento que gustaba repetir, desde que muy joven lo guardó en su memoria:
“No es hombre el que luchar no sabe
pues como nació para luchar el hombre
nació para volar el ave”

Don Juan Montoya Esquivel nos dejó físicamente el 7 de enero de 2011. Su ejemplo, su entusiasmo, su espíritu solidario, seguirán enre nosotros.

Foto: D. Juan Montoya recibe machete y paliacate de manos de compañeros de S.S. Atenco

viernes, 31 de diciembre de 2010

La mayor enseñanza de la Revolución en el centenario


El 6 de diciembre de 1914, los ejércitos campesinos dirigidos por Francisco Villa y Emiliano Zapata hicieron su entrada triunfal a la capital de la República. Eran 50 mil campesinos pobres armados, organizados en la poderosa División del Norte y en el Ejército Libertador del Sur, vencedores indiscutibles del sanguinario Ejército Federal de Porfirio Díaz y de Victoriano Huerta.
Nunca ha vuelto el pueblo mexicano a estar tan cerca del poder como lo estuvo ese 6 de diciembre.
Para la anécdota, no para la historia, quedó la estampa de un Villa divertido en la silla presidencial, junto a un Zapata sombrío. Ambos habían renunciado de antemano a la sola idea de gobernar desde esa silla. Dos días antes, al reunirse en Xochimilco por primera vez los dos máximos representantes del campesinado pobre, Villa dijo a Zapata: “Yo muy bien comprendo que la guerra la hacemos nosotros los hombres ignorantes y la tienen que aprovechar los gabinetes…”
Zapata secundó las fatalistas palabras del Centauro: “Los hombres que han trabajado más son los que menos tienen que disfrutar de aquellas banquetas. Nomás puras banquetas y yo lo digo por mí: de que ando en una banqueta, hasta me quiero caer”.
“Este rancho está muy grande para nosotros; –concluyó Villa-- está mejor por allá afuera. Nada mas que se arregle esto para ir a la campaña del norte. Allá tengo mucho quehacer…”
Volvió Zapata a sus montañas y Villa a los inmensos llanos del Altiplano, sin que un solo Decreto del gobierno de la Convención hubiera dado aliento a los hombres que seguían dando la vida por una revolución estéril para ellos. “Los gabinetes” intrigaban aceleradamente, provocando la desconfianza y finalmente la separación de los aliados, negando parque, armas y transporte a los zapatistas mientras hacían aparecer a éstos como torpes y negligentes ante los villistas.
El Presidente de la Convención, Eulalio Gutiérrez, abandonó la capital el 15 de enero de 1915, renegando de Villa y pactando con Alvaro Obregón, quien a su vez traicionó a Gutiérrez, para consolidar al exporfirista Carranza como cabeza de la burguesía nacional que muy pronto regresaría a ocupar el vacío de poder que Zapata y Villa no pudieron llenar.
En contraste, al otro lado del mundo, una revolución echaba abajo al inmenso poder de la reacción feudal europea. El pueblo ruso, cansado del hambre y la miseria en que lo sumía la guerra imperialista, echó abajo al Zar y subió a la burguesía al poder. Pero cuando ésta continuó la política del Zar, las masas revolucionarias comprendieron el engaño, derribaron a la burguesía e instalaron a los Consejos (Soviets) de obreros, campesinos y soldados en el poder. Al segundo día de instaurado el Poder Soviético, éste emitió el Decreto sobre la Paz, sacando al país del infierno de la I Guerra Mundial, y el Decreto sobre la tierra, declarando abolida la propiedad de los terratenientes sin ninguna indemnización.
Siete meses después de la victoria militar de la revolución sobre la dictadura semifeudal de Victoriano Huerta (sitio de Zacatecas en junio de 1914), las masas revolucionarias iniciaban un repliegue general hasta perder toda esperanza, tras el exterminio de la División del Norte (1915) y la muerte de Emiliano Zapata en 1919. La puntilla simbólica la dieron los “Batallones Rojos”, formados por obreros reclutados por la Casa del Obrero Mundial, de formación anarcosindicalista, utilizados primero por Carranza para combatir a Villa y Zapata y luego perseguidos y disueltos por el mismo Carranza.
En Rusia, ocho meses después del ascenso de la burguesía al poder (Febrero de 1917), la clase obrera en alianza con los campesinos pobres resistía los ataques de los ejércitos blancos y la invasión de las potencias extranjeras, hasta levantar a su país de las cenizas de la Guerra Mundial y de la guerra civil, para convertirlo en la primera potencia socialista del mundo.
¿Cuál fue la diferencia para que en México la burguesía traicionara al campesinado pobre y sobre las espaldas de éste se trepara al poder que conserva hasta la fecha, mientras que en Rusia se consolidó el Estado obrero revolucionario?
Esta experiencia histórica, la más importante a recordar en la conmemoración del centenario de la revolución mexicana, es por supuesto, la más empeñosamente ocultada por los detentadores del poder en México y debe ser la mas estudiada, analizada y debatida por quienes se interesan en acabar con esta sociedad de explotación con todas sus lacras.
La energía revolucionaria del campesinado pobre no contó en México con dos elementos indispensables para alcanzar el triunfo sobre sus enemigos: una clase obrera independiente, templada en la lucha de clases, y un partido proletario, pertrechado con una teoría revolucionaria, con un programa y una estrategia que guiaran a las masas en medio de todas las adversidades y frente a sus encarnizados enemigos de clase. El campesinado ruso contó con una clase obrera educada en el fuego de dos revoluciones y con la dirección de un partido férreamente disciplinado, guiado por Lenin, continuador de la obra revolucionaria de Marx y Engels.
Hoy, a cien años del estallido revolucionario, no existe aún en México un partido proletario a nivel nacional, con lo cual se siguen perdiendo hasta las enseñanzas legadas por la derrota y la muerte de un millón de mexicanos. La burguesía nacional, en cambio, ha consolidado su maestría en el arte de explotar, engañar y reprimir a las masas. El retroceso global representado por el desplome de países que habían iniciado la construcción del socialismo ha envalentonado a las fuerzas de la reacción, tanto nacionales como imperialistas. La pequeña burguesía en todos lados rehúye el compromiso partidista y el estudio del materialismo dialéctico.
Pero la tarea ahí está y si de algo sirven las conmemoraciones históricas, las enseñanzas del fracaso de la revolución deben aplicarse consecuentemente a las condiciones actuales.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Querían callarla. Hoy todo México grita en su nombre


COMUNICADO de AMARC-México y Sipam sobre el asesinato de Maricela Escobedo

Ante el asesinato de Maricela Escobedo y las agresiones a manifestantes, Salud Integral para la Mujer y la Asociación Mundial de Radios Comunitarias-México se manifiestan
El día de hoy, viernes 17 de diciembre, diversas organizaciones de la sociedad civil se manifestaron para exigir el esclarecimiento del asesinato de Maricela Escobedo Ortiz, ocurrido el día de ayer en la capital del estado de Chihuahua.
Maricela era madre de Rubí Frayre, quien perdió la vida violentamente en manos de su pareja. Desde hace dos años, cuando el asesino de Rubí fue absuelto Maricela emprendió una lucha constante para que se hiciera justicia en el caso de su hija.

El día de hoy, aproximadamente las 17 horas, en la Ciudad de México, un centenar de personas se reunieron frente a la Secretaría de Gobernación exigiendo a las autoridades justicia en ambos asesinatos. En ese momento, las y los manifestantes fueron cercados por la Policía Federal impidiéndoles avanzar más; ante esto, las personas allí reunidas empezaron a forcejear con los elementos federales, quienes utilizando sus escudos antimotines golpearon a varias mujeres y otros manifestantes.
A las 19 horas se nos reportaba que las y los manifestantes se encontraban frente a las puertas de Gobernación exigiendo que algún funcionario de la secretaría les atendiera para plantear sus demandas.
Ante estos hechos, SIPAM y AMARC-MX denuncian:
· A las autoridades correspondientes que han violado la ley flagrantemente en el caso de Rubí Freyre.
· La complicidad entre los poderes judicial y ejecutivo del estado de Chihuahua, quienes son los responsables del asesinato de Maricela Escobedo.
· La violencia que se ejerce hacia las mujeres en México y la falta de acceso a la justicia.
· El reiterado hostigamiento y violencia hacia las y los defensores de derechos humanos, que es parte de la complicidad entre los poderes del Estado.
· El grave retroceso en el derecho a manifestarse a partir del despliegue de las fuerzas federales para reprimir expresiones ciudadanas.

Por tanto, exigimos:
· La aplicación de la justicia en el caso de Rubí Freyre.
· El esclarecimiento del asesinato de Maricela Escobedo.
· Se respete y se proteja, por parte de cualquier autoridad, el derecho de la ciudadanía a manifestarse.

Radio Tierra y Libertad de Monterrey se solidariza en todos su puntos con las denuncias de AMARC-Mèxico y Sipam contra estas brutales manifestaciones de descomposición del régimen que se niega a morir, matando.

martes, 30 de noviembre de 2010

La Jornada. Artículo de Abraham Nuncio sobre Radio TyL

El pelo en la sopa feliz
Abraham Nuncio
La Jornada. 26 de noviembre de 2010.
La radioemisora comunitaria Tierra y Libertad alcanza, con los 20 vatios que le fueron concedidos por la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), un perímetro de 5 kilómetros y su volumen es apenas audible por la baja frecuencia con que opera. En esta zona habitan trabajadores de la construcción, fabriles, comerciantes en pequeño, prestadores de servicios por lo general no establecidos. Tres generaciones han hecho aquí su vida desde la madrugada del 28 de marzo de 1973, cuando un grupo de 30 jefes de familia liderados por un puñado de universitarios decide invadir un predio al norte de Monterrey buscando satisfacer su urgencia de vivienda. Hacia las cinco de la tarde de ese día el número de aspirantes a colonos había crecido a 900. En corto tiempo llegan a sumar mil 200. Tierra y Libertad, y otras colonias semejantes, si bien menores, se transforman así en el movimiento de colonos precarios más importante de América Latina, al decir de Manuel Castells.
Entre las necesidades de la colonia Tierra y Libertad, una de todos los días era la de comunicación. Pero debieron pasar tres décadas antes de que su organización pensara en una radio comunitaria para resolverla.
En 2002, uno de los dos sectores en que se dividió la colonia a principios de los años 80 gestionó ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes el permiso para poder difundir sus mensajes. Pasaron meses y años sin que el trámite obtuviera respuesta. Se decidió iniciar las actividades de la radioemisora. El Estado, empeñado en hacer feliz a su pueblo, envió en junio de 2008, sin orden de cateo, una fuerza aparatosa de entre 120 y 150 policías de la Policía Federal Preventiva a que asaltara con gran eficacia la Radio Tierra y Libertad, destruyera y ¿confiscara? parte de su equipo. Como señala Eje central en una nota sobre el tema: Las comparaciones son detestables, pero ilustrativas. Hace casi ocho años un personaje muy ligado a los negocios en Nuevo León se apropió por la fuerza de las instalaciones transmisoras del Canal 40 de la ciudad de México. Aquel delito era ostensible, pero el gobierno federal, lejos de tomar medidas contra Ricardo Salinas Pliego, lo ayudó a adjudicarse esa frecuencia de televisión. Ahora, en Monterrey, un luchador social que ha llevado la radiodifusión al servicio de un movimiento popular se encuentra en riesgo de ir a la cárcel.
Después de siete años, en 2009, el gobierno otorgó el permiso de transmitir a la Radio Comunitaria Tierra y Libertad. Pero, a la vez, el médico Héctor Camero, uno de los líderes de la asociación civil del mismo nombre y dueña de la concesión, era citado para comparecer en torno al desmantelamiento del equipo de la radioemisora en 2008. En el acto se le convirtió de testigo en indiciado de violar el artículo 150 de la Ley General de Bienes Nacionales. A partir de ese momento, la condena de pagar multa y purgar cárcel pende sobre Camero.
La transición regresiva que padece México lo mantiene en la condición de país reglamentario y de normas secundarias y le impide, por tanto, convertirse en un país constitucional –el paso mínimo que los modernizadores no se han atrevido a dar. Los tratados internacionales tienen mayor jerarquía que las leyes secundarias, pero políticos y malos intérpretes de la ley, como son numerosos jueces, no hacen sino lo que cualquier abogado chicanero. El de Radio Tierra y Libertad es un caso elocuente.
La Asociación Mundial de Radios Comunitarias-México aportó argumentos y pruebas legales para que le fuera retirada la acusación. Un fundamento esencial de su defensa es el Pacto de San José de Costa Rica, al que México se adhirió en 1981: en su artículo 13 establece específicamente que no se puede restringir el derecho de expresión por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares de papel para periódicos, de frecuencias radioeléctricas, o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o por cualesquiera otros medios encaminados a impedir la comunicación y la circulación de ideas y opiniones.
Pero no hay que ir demasiado lejos: el artículo 6º constitucional establece con toda claridad que la manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, con las salvedades que la propia norma fundamental consigna y en cuyas hipótesis no se inscribe la Radio Tierra y Libertad. Esta radio comunitaria se halla bajo el amparo de la garantía de libertad de expresión. Y ya se sabe, las garantías que otorga la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos no podrán restringirse ni suspenderse, sino en los casos y con las condiciones que ella misma establece. (Es de primaria citar lo que todo mexicano debería saber de memoria, pero el Estado mexicano, hoy, se halla en tal nivel.)
Con todo, el 3 de noviembre el juez quinto de distrito en materia penal ratificó la sentencia, emitida cinco meses antes, y condenó a Camero a dos años de prisión, el pago de una multa mayor a 15 mil pesos y la inhabilitación de sus derechos ciudadanos.
El delito de que se lo acusa es de uso, aprovechamiento y explotación del espectro radioeléctrico sin autorización previa. Pero como lo ha dicho el propio Camero, no es una radioemisora con finalidades de lucro. Si lo fuese tendría todo a su favor: desde zalemas hasta sobornos disfrazados de publicidad y otras canonjías que el poder otorga bajo el apotegma de José López Portillo: No pagamos para que nos peguen; ergo, sí –y muy bien– para que nos adulen. El actual Estado capitalista no parece conocer otras reglas en México, y a ellas escapan las radios comunitarias, entre ellas Radio Tierra y Libertad. Escapa, por la misma razón, a la felicidad de Nuevo León, declarado por el optimista escritor de Nacional Geografic Dan Buettner el cuarto lugar más feliz del planeta, después de Dinamarca, San José Obispo, California y Singapur.
Triste condición la que le asigna Buettner a Nuevo León. ¿Se puede ser feliz sin pensar en la suerte, y la muerte, el silencio, la inquisición de los otros?